domingo 10 de abril de 2011

Five Card Story: El ángel de la tormenta

Estoy indagando en nuevas páginas web 2.0 con herramientas útiles para la clase. Hoy mi descubrimiento se centra en esta web: http://5card.cogdogblog.com//index.php
En esta página la idea principal es que construyas historias a partir de cinco imágenes diferentes. Se te van dando opciones entre 5 imágenes 5 veces, y al final de tu elección, construyes una historia a partir de las fotografías (que, a propósito, son de Flickr). Soy consciente de que lo mismo lo podemos hacer de forma más tradicional, con imágenes y una hoja de papel, pero bueno, también me doy cuenta de cómo puede motivar a los estudiantes crear historias que luego pueden insertar en wikis o blogs y que serán vistas por otros compañeros. En cualquier caso, para ver cómo funcionaba, he hecho la mía:



Five Card Story: El ángel de la tormenta

a Five Card Flickr story created by ivm



flickr photo by katerha



flickr photo by lnboz



flickr photo by spacedlawyer



flickr photo by katerha



flickr photo by Serenae


Desde hacía unos meses estaba trabajando como guía en el único museo del pueblo y aunque admitía que no era el trabajo de su vida, al menos le daba lo suficiente para llegar a fin de mes.

Ese día estaba preocupado. Miró por la ventana y se dio cuenta de que no paraba de nevar y ya llegaba tarde al trabajo. Si no salía antes de lo normal no podría tomarse su café en la cafetería de siempre, y no podría saludarla, que era casi lo único que se atrevía a hacer.

Al final llegó con 10 minutos de retraso, sin café y a un museo que estaba cerrado al público debido a un apagón que se estaba intentando solucionar. Miró hacia la única ventana que no estaba cubierta por la nieve. Nunca se había dado cuenta del ángel de mármol que miraba a través de ella, ni siquiera lo había visto cuando hacía su ruta diaria dentro del museo.

Entró en el museo, donde hacía casi tanto frío dentro como fuera. Debido

al apagón, que había dejado todo el pueblo a oscuras y sin calefacción.

Decidió que, puesto que no habría turistas por el mal tiempo, tenía que encontrar aquella estatua que se veía desde el exterior del museo, pero, ¿dónde estaría? No le quedó otro remedio que recorrerse el museo con un par de velas, y aunque estuvo dos horas buscando aquel ángel, no lo encontró. Cuando por fin decidió rendirse y salió al exterior del museo, miró otra vez por aquella ventana, y sorprendentemente, no había ningún ángel esta vez. ¿Acaso la nieve le había hecho perder la razón y se lo había imaginado?



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